CNE prevé suficiente abastecimiento para clientes regulados hasta 2029, pero convocaría licitación pensando en 2030
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La Comisión Nacional de Energía (CNE) dio a conocer su Informe Técnico Definitivo de Licitaciones de Suministro Eléctrico, en que se proyecta la demanda de los clientes regulados del país durante el período 2026-2046, además de definir los próximos llamados a licitación para las empresas distribuidoras.
De acuerdo con el informe, las proyecciones de demanda local muestran un crecimiento sostenido para los clientes del segmento regulado, pasando de 30.505 GWh en 2026 a 32.883 GWh, en 2030, para alcanzar 38.410 GWh hacia 2040 y superar los 41.250 GWh en 2045.
La proyección incorpora variables clave de la transición energética como los avances en eficiencia energética, el impacto de la electromovilidad y la penetración de la generación distribuida.
Suficiencia hasta 2029
Al contrastar la demanda proyectada con el nivel de contratación existente de las empresas distribuidoras, el análisis de la CNE confirma que el sistema cuenta con contratos vigentes suficientes para abastecer la totalidad de la demanda regulada hasta 2029, por lo que las necesidades netas globales de suministro presentan un superávit contratado a nivel consolidado.
Sin embargo, a partir de 2030 comienzan a registrarse los primeros déficit de contratación en algunas concesionarias, acumulando una necesidad inicial de 84 GWh para ese ejercicio. Esta brecha de suministro aumentará de forma progresiva a medida que venzan contratos históricos, situándose en 386 GWh, en 2031; 1.054 GWh (2032); 1.932 GWh (2033); 2.915 GWh (2034); 3.864 GWh, y 4.819 GWh (2036)
Nuevos procesos licitatorios
El informe concluye que se estima necesario continuar durante el año 2026 con el proceso de Licitación 2026/01 para abastecer las necesidades de suministro de los clientes regulados que se presentan a contar del año 2030 y períodos posteriores.
Además, el organismo regulador proyecta convocar a lo menos dos licitaciones públicas adicionales dentro de los próximos cuatro años, garantizando con ello la seguridad del suministro de largo plazo y permitiendo a las empresas generadoras desarrollar y financiar la infraestructura de generación y almacenamiento requerida para el sistema.












