Gonzalo Asencio: “Los permisos deben gestionarse como parte de la ruta crítica de los proyectos”
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En proyectos de inversión de alta complejidad, la gestión de permisos puede transformarse en un factor determinante para el cumplimiento de los cronogramas. Una autorización que se retrasa no constituye únicamente un problema administrativo. También puede afectar el inicio de una obra, desplazar hitos posteriores y generar desviaciones respecto de la planificación original.
El tema volvió a aparecer esta semana durante el Chile Day, donde representantes del sector privado abordaron las condiciones necesarias para impulsar nuevas inversiones en Chile. En ese contexto, se expuso el caso de un proyecto de infraestructura de gran escala que requirió cerca de una década desde su concepción hasta su puesta en marcha, superando en varios años los plazos inicialmente previstos. El ejemplo sirvió para ilustrar cómo las extensiones en los tiempos de desarrollo y tramitación pueden terminar afectando los retornos esperados y las decisiones de inversión.
Para Gonzalo Asencio, gerente general de Sigea Software, este tipo de experiencias demuestra por qué la gestión de permisos debe incorporarse desde el comienzo a la planificación. “Los permisos no son un trámite paralelo al proyecto. Son parte de su ruta crítica. Por eso deben gestionarse con la misma anticipación y rigurosidad con que se planifican los demás hitos de una inversión”, explica.
El desafío aumenta en proyectos que requieren múltiples autorizaciones sectoriales y donde distintos equipos participan simultáneamente en su obtención. En esos casos, no basta con disponer de un listado de permisos. Es necesario conocer cuándo debe iniciarse cada tramitación, quién es el responsable, en qué estado se encuentra y cuáles presentan riesgos que puedan afectar el cronograma.
Permisos integrados
Para abordar este desafío, SIGEA integra en una misma plataforma la identificación, planificación, tramitación y seguimiento de licencias y permisos. De esta manera, las empresas pueden construir una visión consolidada de las autorizaciones requeridas y vincular su gestión con la planificación general del proyecto.
“Lo relevante es pasar desde una administración reactiva de los permisos hacia una gestión anticipada. Si una organización conoce con suficiente tiempo qué autorización necesita, cuándo debe obtenerla y qué riesgos enfrenta su tramitación, tiene mejores herramientas para tomar decisiones antes de que un retraso afecte la ejecución”, señala Asencio.
Reducir incertidumbre para proteger la inversión
Para Asencio, la gestión de permisos debe entenderse finalmente como una herramienta de gestión de riesgos. El objetivo no termina con la obtención de una autorización, sino que incluye anticipar las variables regulatorias que pueden incidir sobre la ejecución del proyecto.
“Gestionar bien la permisología no consiste solamente en cumplir. Consiste en reducir incertidumbre regulatoria, anticipar riesgos y proteger la ejecución de la inversión. Cuando los permisos se incorporan desde el comienzo a la planificación, dejan de ser una variable paralela y pasan a formar parte de la gestión estratégica del proyecto”, concluye












