Reguladores y operadores peruanos de energía valoran ingreso de capitales chilenos

Oct 29, 2025 | Lupa Latinoamericana

Representantes del COES y Osinergmin destacaron a ELECTROMINERÍA la apertura del mercado eléctrico hacia la inversión extranjera.

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El proceso de transición enegética que vive Perú, con un cada vez mayor nivel de inversiones abre la oportunidad para la inversion chilena en este mercado, según afirman actores de la industria minera e energética del país vecino.

César Butrón, presidente del directorio del Comité de Operación Económica del Sistema Interconectado
Nacional (COES), y Severo Buenalaya, gerente de Generación y Transmisión Eléctrica del Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería (Osinergmin), abordan este tema con ELECTROMINERÍA, destacando los espacios que se abren para los inversionistas nacionales.

El COES es la entidad encargada de coordinar la operación del sistema eléctrico peruano y administrar el mercado mayorista de electricidad, en funciones equivalentes a las del Coordinador Eléctrico Nacional en Chile, mientras que Osinergmin es el organismo técnico regulador y supervisor del sector energético y minero, responsable de fiscalizar la seguridad, calidad y cumplimiento normativo de las inversiones en generación, transmisión y distribución eléctrica. Ambos organismos conforman los pilares institucionales del sistema eléctrico peruano.

“El mercado peruano está abierto desde 1992 y ha recibido inversión de empresas transnacionales como Engie, Enel, Statkraft y la chilena Colbún, que ya opera hace varios años”, explicó Butrón. Según detalló, la demanda eléctrica del país crece de forma sostenida, a un ritmo de alrededor del 3% anual, lo que anticipa la necesidad de incorporar unos 5.000 MW adicionales hacia 2036. “Las únicas energías realmente competitivas hoy son la eólica y lasolar”, aseguró.

Actualmente, las renovables representan cerca del 10% de la generación nacional, pero el objetivo del sector es elevar esa participación a casi un 30% hacia 2030. Buenalaya, desde el ámbito regulatorio, coincide en que el escenario es atractivo y estable.

“Casi el 90% de la generación eléctrica en Perú pertenece a capitales extranjeros, y esa tendencia continuará, por lo que los capitales chilenos son siempre bienvenidos”, señaló. A su juicio, una de las principales garantías para los inversionistas radica en la fortaleza técnica de las instituciones. “A pesar de los continuos cambios de gobierno, las decisiones regulatorias se mantienen técnicas y transparentes. Eso da confianza y previsibilidad al mercado”, enfatizó.

Por su part, el gerente de Osinegmin destacó que las reformas normativas en curso apuntan a abrir espacios para una competencia más amplia, especialmente para las Energías Renovables No Convencionales. Hasta ahora, explicó, las plantas solares y eólicas no podían vender directamente al mercado regulado, sino que debían ofrecer su energía a generadores que luego la revendían.

“Eso encarece los precios al usuario final. Queremos que las renovablespuedan competir de igual a igual y ofrecer directamente su producción, lo que generará eficiencia y presión a la baja en los precios”, afirmó.

Butrón complementó que los cambios legales van en la dirección correcta. “Se ha eliminado la última barrera que impedía a las centrales solares participar en las licitaciones de las distribuidoras”, sostuvo. Sin embargo, advirtió que la discusión actual se centra en cómo se reglamentará la nueva ley. “Algunos consideran que el reglamento fue más allá de la norma, mientras que otros creen que debe hacerlo para crear un mercado realmente competitivo. La autoridad seguramente adoptará una posición intermedia”, anticipó, estimando que la definición podría conocerse durante el primer trimestre de 2026, tras los últimos movimientos políticos en Lima.

Ambos especialistas reconocieron también que la llamada permisología -los largos plazos en la obtención de permisos y concesiones- se ha convertido en un freno para el desarrollo del sector. “Los trámites son lentos y afectan especialmente a los proyectos de transmisión.

Tenemos planes desde 2006, pero los niveles de ejecución son bajos, lo que genera cuellos de botella en zonas del sur y norte del país”, explicó Buenalaya. Butrón coincidió en que el problema no es menor, aunque subrayó que Perú mantiene mejores condiciones en su relación con las comunidades.

“En Chile y Europa existe mayor oposición social a las líneas eléctricas. En Perú, por ahora, eso es más manejable. Y sin transmisión, no hay transición”, advirtió. De cara al 2030, Buenalaya sostuvo que el crecimiento de la demanda eléctrica estará impulsado por nuevos proyectos mineros y una mayor diversificación de la matriz. “Las renovables van a seguir expandiéndose, pero el gas natural debe cumplir un rol complementario para garantizar el suministro continuo. Las energías limpias por sí solas aún no pueden hacerlo”, señaló.

Tanto Osinergmin como COES coinciden en que el fortalecimiento de la regulación, la mejora en los procesos de permisos y la ampliación de la infraestructura de transmisión serán determinantes para sostener el crecimiento del sistema eléctrico peruano en los próximos años.

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