Valgesta propone que los propietarios de BESS informen al Coordinador Eléctrico Nacional su costo de oportunidad
Ago 17, 2026 | Panorama Energético
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Valgesta Nueva Energía planteó una alternativa para abordar la valorización de la energía almacenada en los sistemas BESS, poniendo el foco en la necesidad de contar con una metodología que sea funcional y pueda implementarse efectivamente en el corto plazo, señalando el costo de oportunidad de una batería no es directamente observable, sino que corresponde al resultado de un proceso de optimización.
“El costo de oportunidad de una batería no es un costo directamente observable como el precio de un combustible. Es el resultado de una optimización”, explica, por lo que, según la propuesta, su valor depende de variables como el horizonte considerado, los pronósticos, el estado de carga, las restricciones representadas, la información disponible y el momento en que se actualiza el cálculo.
Por esta razón, Valgesta sostiene que una metodología de costo de oportunidad requiere modelos consistentes, datos de calidad y reglas claras, además de la identificación de riesgos de volatilidad y de las diferencias entre lo modelado y la operación real. “Precisamente por eso creemos que la solución de corto plazo debiera privilegiar simplicidad, funcionalidad y capacidad efectiva de implementación”, plantea.
La consultora advierte que la importancia del tema aumenta cuando el costo calculado comienza a incidir sobre el orden de mérito, el despacho, la formación de precios y las liquidaciones: “Cuando un costo administrativamente calculado comienza a determinar el orden de mérito, el despacho y posteriormente la formación de precios y las liquidaciones, sus supuestos dejan de tener solamente consecuencias técnicas”.
De acuerdo con el análisis, una diferencia respecto de la información utilizada, el horizonte, el estado de carga o el momento en que correspondía recalcular puede afectar no sólo a la batería involucrada, sino eventualmente también a los costos marginales definitivos y a las transferencias económicas entre agentes. Esto, según la propuesta, “amplía objetivamente los espacios de discrepancia y puede aumentar las contingencias regulatorias y la litigación”.
Corto plazo
Valgesta aclara que sus observaciones no significan abandonar el costo de oportunidad, sino evitar que toda la valoración económica de los BESS dependa exclusivamente de reconstrucciones administrativas complejas. “Lo anterior, no constituye un argumento para abandonar el costo de oportunidad. Constituye un argumento para evitar que toda la valoración económica de un parque creciente de baterías dependa exclusivamente de reconstrucciones administrativas cada vez más complejas”, sostiene.
En este contexto, la consultora propone aprovechar la información que poseen los propietarios de las baterías y combinarla con la capacidad de coordinación centralizada del sistema: “El propietario de una batería dispone de información económica y técnica de su activo que el Coordinador difícilmente puede reproducir íntegramente”.
Entre esa información, menciona la degradación, eficiencia, restricciones particulares, estrategia de ciclado y la valoración que el propietario puede realizar respecto de la disponibilidad de su energía en distintos momentos, mientras que el Coordinador posee información sobre las condiciones generales del sistema.
“El Coordinador posee, en cambio, aquello que ningún agente individual puede conocer ni optimizar: las condiciones del sistema completo. La solución debería utilizar ambas capacidades”, plantea Valgesta, razón por la cual propone permitir que los agentes internalicen su costo de oportunidad e informen al Coordinador su valoración de la energía almacenada bajo reglas y formatos previamente definidos.
La responsabilidad de optimizar y determinar centralizadamente el despacho seguiría en manos del Coordinador, utilizando la información económica proporcionada por los agentes junto con las restricciones técnicas, la seguridad y las condiciones sistémicas. “No se trata de que cada titular declare libremente un costo y que el Coordinador simplemente lo acepte”, se puntualiza.
La idea sería “incorporar formalmente información económica proveniente de quien posee el activo como uno de los antecedentes para determinar su valorización operativa”.
Riesgos
Valgesta reconoce que este mecanismo también presenta riesgos. En particular, advierte que permitir que los agentes informen su valoración económica podría generar comportamientos estratégicos cuando exista poder de mercado local producto de congestiones o condiciones particulares de operación.
“Esta propuesta no está libre de riesgos”, reconoce, añadiendo que «permitir que los agentes revelen su valoración económica puede generar comportamiento estratégico”.
Sin embargo, la consultora considera que este riesgo puede ser administrado mediante mecanismos adecuados de monitoreo y mitigación. “Los mercados basados en ofertas utilizan referencias, monitoreo y mecanismos de mitigación precisamente para enfrentar estas situaciones”, por lo que plantea que la alternativa no consiste en escoger entre una metodología administrada exclusivamente por el Coordinador o una declaración irrestricta de los agentes.
“El desafío es diseñar un mecanismo que revele mejor la información económica, mantenga el despacho centralizado y controle adecuadamente el poder de mercado”, concluye.












