Álvaro González: “Nos gustaría poder consolidar una revolución en exploración”

Sep 15, 2026 | Crónica Minera

El subsecretario de Minería aborda las medidas para facilitar el acceso a financiamiento, reducir los tiempos de tramitación y atraer nuevos inversionistas.

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La exploración minera enfrenta el desafío de recuperar dinamismo en Chile, en un escenario en que la falta de nuevos descubrimientos amenaza con limitar el crecimiento futuro de la principal industria del país. Para el Ministerio de Minería, aumentar la actividad exploratoria resulta clave no sólo para sostener la producción, sino también para generar nuevos empleos, encadenamientos productivos e ingresos fiscales en las próximas décadas.

La agenda que impulsa la cartera está orientada a modernizar la regulación, reducir los tiempos de tramitación y generar mejores condiciones para el financiamiento de empresas de exploración, particularmente aquellas que se encuentran en etapas tempranas. Entre las iniciativas planteadas se encuentran modificaciones al régimen de patentes mineras, cambios en los umbrales de ingreso al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental y medidas incorporadas al proyecto de Ley de Mercado de Capitales para facilitar el acceso de las compañías junior al financiamiento.

En entreviista con ELECTROMINERÍA, el subsecretario de Minería, Álvaro González, aborda las medidas que se están impulsando para transformar las condiciones de la exploración minera, atraer nuevos inversionistas y recuperar la competitividad de Chile frente a otros destinos mineros. La autoridad también plantea el desafío de aumentar la inversión y el número de empresas exploradoras, con la meta de generar los descubrimientos que permitan sostener y ampliar la producción minera del país en las próximas décadas.

¿Cuáles son los principales cambios que contempla la modernización de la exploración minera y cómo permitirán agilizar los procesos y entregar mayor certeza jurídica a esta actividad?

La exploración es indispensable porque las minas en producción se agotan y cada vez requieren más recursos y tecnología para extraer la misma cantidad de mineral. Sin nuevos descubrimientos disminuyen gradualmente la actividad minera, el empleo, los proveedores y los ingresos fiscales. Por eso nuestra lógica es simple: apoyar, premiar y facilitar el trabajo de quienes asumen ese riesgo tan alto, y atraer a Chile a los exploradores del mundo que hacen esta actividad y que hoy no están aquí. Las decisiones que tomemos hoy son las que definirán la minería de las próximas décadas. Si no lo hacemos, sólo administraremos el agotamiento de los yacimientos que ya conocemos.

Para eso, desde el Ministerio de Minería estamos trabajando en otorgar certeza jurídica y modernizar la regulación para que proyectos de este tipo efectivamente se puedan desarrollar. Queremos plazos predecibles y exigencias ajustadas a la escala, duración y reversibilidad real de una campaña de exploración. La meta no es reducir controles, sino hacerlos más eficientes y coordinados.

Con el proyecto de ley de Mercado de Capitales proponemos crear un Estatuto de Incentivos para la Inversión en el Segmento Junior de la Bolsa, a fin de facilitar el acceso al mercado público de valores a sociedades en etapa temprana de desarrollo y a sociedades de exploración minera. Para generar nuevos proyectos mineros es clave promover la inversión en el segmento junior. Y para ello, el proyecto se completa con un régimen simplificado de inscripción, información y gobierno corporativo, y un paquete de beneficios tributarios. Es una buena fórmula: el capital privado asume el riesgo inicial y, cuando el yacimiento se descubre, todo el país se beneficia de una nueva fuente de empleo, desarrollo y royalty.

¿Qué instrumentos de apoyo, incentivos o mecanismos de financiamiento se están evaluando para impulsar una mayor inversión en exploración minera, especialmente en proyectos de etapas tempranas?

La minería del futuro dependerá de quienes hoy asumen el riesgo de explorar. Nuestro deber, desde el Estado, es apoyarlos y facilitarles el camino. Para posicionar a Chile como potencia y reimpulsar su capacidad de exploración temprana, las medidas e incentivos tributarios contempladas en el proyecto de ley de Mercado de Capitales abren una puerta de financiamiento hoy inexistente para el inversionista que quiere explorar. Nuestra propuesta considera igualmente, beneficios tributarios como un crédito equivalente al 35% de la inversión elegible contra el impuesto global complementario, con tope anual de 50 UTA por contribuyente; y el traspaso de los gastos de exploración greenfield desde el emisor de exploración minera al inversionista que financia su ejecución.

Además, con foco en la exploración, el proyecto de ley que simplifica el régimen de patentes mineras incluye medidas concretas que incentivan los trabajos de exploración. Por un lado, amplía las causales de rebaja en el pago facilitando el acceso a la patente rebajada respecto de la concesión de explotación, haciendo sostenible a largo plazo la búsqueda de nuevos yacimientos mineros. Y por otro, permite que el concesionario pueda acceder a la rebaja cumpliendo la obligación de entregar información geológica a Sernageomin para que el servicio pueda certificar la actividad de exploración realizada. Lo anterior implica una hipótesis que no requiere una etapa o permisos regulatorios más avanzados. Este proyecto ya fue aprobado en la Sala de la Cámara de Diputados y esperamos que próximamente suceda lo mismo en el Senado para que pueda convertirse en ley.

Igualmente, hemos propuesto modificaciones al Reglamento de la Ley de Bases Generales del Medio Ambiente con el objetivo de modernizar la regulación de ingreso al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) y facilitar el desarrollo de proyectos sin afectar estándares ambientales ni de seguridad. Para el caso de la exploración, la propuesta contempla modificar las causales de ingreso, elevando el umbral de 40 a 160 plataformas de prospección minera en la zona norte; y de 20 a 40 en el centro-sur.

¿En qué etapa se encuentra actualmente la mesa público-privada que aborda esta reforma y cuál es el cronograma que se han fijado para presentar o implementar sus principales medidas?

Para abordar este desafío, desde el ministerio convocamos a expertos, empresas e inversionistas mineros a una mesa de exploración para consensuar un diagnóstico y avanzar en medidas concretas para convertir prospectos en nuevos proyectos productivos. Necesitamos aumentar la exploración greenfield y reducir la cantidad de prospectos paralizados.

En minería, sin exploración no hay posibilidad de construir un portafolio futuro de nuevos proyectos ni oportunidad de aumentar la capacidad productiva o diversificar la cartera de minerales. Por eso, las propuestas apuntan al financiamiento de las empresas junior, el acceso a capital de riesgo y la reducción de tiempo de permisos para que estas empresas pasen del prospecto hacia la exploración sin demoras adicionales. Es una forma concreta de asegurar que sigan naciendo nuevos proyectos mineros en Chile, cuidando el futuro y competitividad de nuestra principal industria.

La apuesta es generar los descubrimientos que hoy no se están haciendo y que en diez o quince años podrían ser las próximas minas que sostengan el empleo, los encadenamientos productivos locales y los ingresos fiscales que la minería aporta a Chile.

Canadá y Australia concentran una parte importante de la inversión y las empresas dedicadas a la exploración minera en Chile. ¿Qué medidas se están considerando para atraer nuevos actores e inversionistas internacionales?

La minería compite globalmente por capitales intensivos y de largo plazo. Entonces, es clave que avancemos en restaurar el auténtico sentido de la política económica: pasar a un Estado facilitador, colaborador y que incentive la inversión privada. Es por ello que nos hemos fijado como prioridad avanzar en certeza jurídica y fomento de inversiones. Queremos potenciar la promoción internacional de Chile como potencia minera global y salir a buscar a los exploradores del mundo con una cartera de oportunidades ordenada, bajo una marca común que proyecte la excelencia técnica de la minería chilena. Al respecto, es importante que continuemos avanzando en disponibilizar de mejor manera, la información geológica que ya poseemos como país dado que eso permite reducir la incertidumbre de quien invierte.

Adicionalmente a los incentivos a la exploración contenidos en el proyecto de Ley del Mercado de Capitales, y aquellas contenidas en el proyecto de ley de amparo minero y la modificación a los umbrales de prospección minera en el ingreso de proyectos al SEIA, como gobierno avanzamos en devolver a Chile mayor competitividad tributaria. A través de la Ley de Reconstrucción Nacional impulsamos la reducción gradual del impuesto corporativo del 27% al 23%, devolviéndonos a los estándares de competitividad de la OCDE. Junto con ello, restituimos la invariabilidad tributaria mediante contratos ley de hasta 20 años para iniciativas estratégicas, entregando la estabilidad necesaria para proyectos mineros, que son a 30, 40 o incluso 50 años plazo.

Además, con la implementación en el sector minero de la Ley Marco de Autorizaciones Sectoriales (Ley 21.770), estamos trabajando en reducir los tiempos de tramitación de proyectos entre un 30% y 70% y ajustamos el Reglamento de Seguridad Minera, simplificando el régimen de 55 autorizaciones de Sernageomin en sólo 13 permisos y 18 técnicas habilitantes alternativas (THA) que operarán como declaraciones juradas.

¿Qué objetivo concreto se ha fijado el Gobierno en materia de exploración minera para los próximos años y qué indicadores permitirán evaluar si esta modernización está dando resultados?

Nos gustaría poder consolidar una revolución en exploración. Nos gustaría aumentar el universo de empresas, el monto de inversión y el tipo de exploración. Queremos incrementar nuestra capacidad productiva y superar el estancamiento en que nos encontramos actualmente, entre 5 y 5.5 millones de toneladas de cobre. Y no crecemos porque en los últimos 10 ó 15 años no hemos invertido lo suficiente en exploración. Si hoy no empezamos a hacer algo distinto, en dos décadas más vamos a tener una minería que se irá achicando, en vez de crecer.

Necesitamos más exploración y encontrar nuevos yacimientos aprovechando también el renovado interés por invertir en América Latina, donde existen nuevos distritos y jurisdicciones compitiendo por atraer capitales. Porque el desafío que tenemos es asegurar que cada tonelada adicional de cobre extraída y procesada bajo estándares de sostenibilidad, eficiencia hídrica y electromovilidad, se perciba directamente en la calidad de vida de las comunas y regiones mineras. Que el valor generado se traduzca en mejor infraestructura, mejores oportunidades para las pymes regionales y mayor capital humano preparado para la minería del futuro.

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